El 1 de julio se conmemoran en el calendario católico diversas figuras sacras; entre las más citadas figuran San Aarón, identificado en la tradición como hermano de Moisés y primer sumo sacerdote del pueblo de Israel, y Simeón el Loco, un monje anacoreta del siglo VI cuya vida ascética y conducta excéntrica lo convirtieron en una figura del santoral.
San Aarón está registrado en el Martirologio Romano conmemorado el 1 de julio como el primer sacerdote de la tribu de Leví, vinculado en la tradición bíblica a episodios como su papel junto a Moisés y su muerte en el monte Hor.
Simeón el Loco (también conocido en algunas fuentes como Simeón Salos) aparece en fuentes hagiográficas y calendarios litúrgicos como un religioso del siglo VI que, tras años de vida eremítica, regresó a su comunidad adoptando una conducta provocadora que buscaba denunciar la hipocresía y llamar a la conversión.
Además de estas dos figuras, el 1 de julio registra otras conmemoraciones en distintos calendarios locales y en el Martirologio, incluidas varias memorias de mártires y beatos que figuran en las entradas correspondientes al día.
Las celebraciones y las listas concretas pueden variar según el rito y la jurisdicción eclesiástica; por ello las parroquias y diócesis locales publican cada año sus propias indicaciones litúrgicas sobre las celebraciones del 1 de julio.











